M. V., Valencia
Para asistir al Gran Premio de Europa de Fórmula 1 habrá que rascarse el bolsillo. Tanto como para dejarlo limpio. Y es que, a excepción de las entradas de gradas -en un primer momento parecieron caras y ahora son lo más asequible que hay en el mercado-, el acceso a cualquier punto desde el que se divise el trazado urbano será prohibitivo, a tenor de los precios que publicitan las agencias especializadas. Opciones hay para todos los gustos y economías. Lo complicado es pagarlas.
La propuesta más cotizada es la náutica. Si se desea contemplar la carrera de monoplazas a tan sólo diez metros de distancia del puente del canal -uno de los lugares más buscados por su espectacularidad-, se puede adquirir una de las 100 plazas que una empresa ha sacado a la venta a bordo de un barco crucero. El servicio cuesta 2.200 euros más IVA e incluye cóctel de bienvenida, atención VIP, barra libre con champán francés durante toda la competición y sillones de masaje, entre otros lujos asiáticos.
Para acabar de redondear la experiencia, la misma firma ofrece también la posibilidad de contratar la estancia en la misma embarcación. En este caso, el coste sube entre 3.900 y 4.100 euros más (sin IVA) y comprende un camarote doble, pensión completa, cena crucero por la bahía de Valencia, fiesta temática y, por supuesto, el uso de todas las lujosas instalaciones del crucero.
Pero las posibilidades marinas no acaban aquí, puesto que la misma empresa también propone disfrutar "con el máximo glamour" del Gran Premio desde la dársena. Allí amarrará diversos barcos con capacidad de entre 12 y 80 personas en los que los invitados podrán "vivir" la Fórmula 1. El precio es de 2.500 euros más IVA y, a cambio, se tendrá derecho a pantallas de plasma, cóctel y champán francés servido por azafatas y regalos.
Y si lo que se busca es disfrutar de la náutica y de la máxima cercanía de los monoplazas, la firma ofrece embarcaciones hotel en la Marina Sur. Con esta opción, los visitantes podrán ver las carreras desde las gradas, donde recibirán, entre otras cosas, una botella de champán por persona y libre acceso al hospitality -una de las áreas más exclusivas del Gran Premio- para, ya por la noche, volver al barco a descansar. Si además se quiere eludir cualquier preocupación, se puede pactar también disponer de catering o transporte propio, con lo que el coste de entre 2.400 a 2.800 euros (más IVA) que supone esta opción se dispararía tanto como los servicios de este tipo que se contraten.
Junto a los pilotos
Tras tener resuelta la asistencia al Gran Premio y el alojamiento, se pueden estudiar otros detalles sólo aptos para los más exigentes: la entrada al paddock para observar de cerca cómo trabajan los equipos y la organización y, por supuesto, la crême de la crême: cenar en el Amber Lounge. Éste es un recinto al que únicamente pueden acceder los más VIP y que permite estar junto a las celebrities, a los pilotos de Fórmula 1 y a los patrocinadores.
Una mesa para ocho comensales, "ubicada en el centro de la acción" y con botellas ilimitadas de champán Dom Perignon, tiene el módico precio de 6.900 euros. Si es excesivo, siempre se puede optar por la que ofrece barra libre de champán Veuve Clicquot, cuyo coste desciende hasta los 3.950 euros. Y si se prefiere acudir sin acompañante, el pase VIP individual, que da derecho a barra libre en los bares y terrazas del Amber Lounge y que tiene un precio de 375 euros.
Para rematar, también cabe la posibilidad de contratar un servicio exclusivo de azafatas, alquilar vehículos de lujo -la limusina está en 359 euros al día y 468 por noche- e, incluso, reservar helicópteros y aviones para uso privado.